Redacción Central: GCONicaragua
La medida de casa por cárcel impuesta a más de un centenar de personas perseguidas políticas en #Nicaragua no constituye una forma de libertad, sino una extensión del control represivo del régimen. Esta condición mantiene a las víctimas bajo vigilancia constante, limitando sus derechos fundamentales y perpetuando el sufrimiento psicológico y social que implica el aislamiento forzado.

La casa por cárcel no representa justicia ni reparación. Es una estrategia de opresión que busca silenciar voces opositoras, restringir la movilidad, impedir la comunicación libre y mantener el miedo como herramienta de control. Las personas bajo esta medida continúan privadas de su derecho a la libertad, a la participación política y a la vida digna.
Demandamos la liberación plena, sin condiciones ni restricciones, de todas las personas que han sido injustamente detenidas o confinadas en sus hogares por motivos políticos. La libertad no puede ser parcial ni condicionada; la libertad es un derecho inalienable que debe ser respetado y garantizado en su totalidad.

La comunidad nacional e internacional debe mantener su atención sobre la situación de los perseguidos políticos en Nicaragua y exigir a la dictadura sandinista Murillo-Ortega el respeto a los derechos humanos. La justicia, la verdad y la libertad son pilares esenciales para la reconstrucción democrática del país.

Casa por cárcel no es libertad.
La libertad no se negocia, se exige.

